A veces hay actitudes que no deberían causarnos ningún efecto, y sin embargo, nos molestan igual.
Cuando una amiga, se va del boliche con un chico con el que tuviste una historia, no demasiado seria, pero de esas que te marcan, y aunque lo veas dentro de dos años, aunque no lo ames, aunque quizá ni siquiera lo quieras demasiado, pero de esos que ves con otra y aún así, te dan celos.. Que hay que hacer? Considerando que ella lo sabía, considerando que el sabe lo que sentís.. Con quien enojarse? Tal vez la respuesta, sea no enojarse con nadie, y simplemente dejarlo pasar. Pero la mente humana tiene demasiadas complicaciones como para que esto sea así. La realidad es que no estoy enojada, en la real significación de la palabra, con nadie.. Pero si quizá, molesta o sentida. No me duele por parte de ninguno de los dos, pero aún así, mi cabeza se toma su tiempo para pensarlo, cosa que si no me importara aunque sea un poco, no pasaría. El resumen de todo este juego de palabras es que, no me duele, ni me enoja, pero todavía me importa lo que él haga. No voy a decir que me amarga, o que me arruina la vida, porque sería un total exageración, pero tampoco podría decir, que no me interesa nada de lo que haga.. Tal vez es así, porque ella es mi amiga, quizá si fuera alguna cualquiera, no me produciría nada, pero ella.. Igualmente, ninguno de los dos tiene la culpa de nada, realmente ni siquiera hay algún hecho del que se pueda culpar a alguien, solo vueltas en mi cabeza, y pensamientos que no deberían estar. Sigo aclarando que mi vida está en uno de los mejores momentos que pasé, y estos son sólo momentos de reflexión sobre situaciones cotidianas, a seguir viviendoooooooooo!
22 ago 2010
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