14 jun 2011

Quiero dejar de recordar. Tengo ganas de dejar de inventar o esperar, imaginar situaciones que no van a pasar, o como siempre digo, que si pasaran.. no sé si serían lo que imagino. Quiero vivir cada día de la semana como lo que es, sin tomarlo como un estorbo que no me deja llegar al día u horario en el que quiero estar. No se puede estar días esperando un momento, ni cada momento del día esperando encontrar cosas que no tienen que aparecer. A veces dejamos de prestarle atención a cosas que de verdad deberían interesarnos en la vida por pensar en otras con escaso sentido. 
Y cuando lo que esperamos no pasa, a veces nos enojamos, a veces nos olvidamos. En cualquiera de los casos es tiempo perdido, son días y días que dejamos pasar. Y todo en esta vida tiene consecuencias, a veces chicas, otras grandes. El caso no es ir por ahí queriendo acomodar el futuro, queriendo evitar esas consecuencias, nada va a hacerlo, pero sí buscando un equilibrio. Y la palabra equilibrio puede tomarse de diferentes maneras, a veces suena a control, y nos lleva a aburrimiento. Pero hablo de otro equilibrio, no se trata de controlar todos los aspectos de la vida, la familia, los estudios, cada cuerpo, cada persona tiene su equilibrio, como lo quiera, como lo pueda encontrar, desde el punto de viste desde el que lo quieran mirar. 
El estar en paz con uno mismo, con la vida.. cada uno lo consigue como el instinto se lo dice. 
Como siempre, soy verdaderamente mala para los finales, así que comamos perdices. Si, no se que carajo son las perdices, pero en fin, equilibren sus auras y sean felices. Paz.

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