3 jul 2011

Cada persona nace con ciertas metas y, con un cierto lugar en la vida de los demás, como nacemos para ser hijos de nuestros padres, para ser padres de nuestros hijos, nietos de nuestros abuelos, abuelos de nuestros nietos... También nacemos para ser amigos de nuestros amigos y amores de nuestros amores. No tiene caso querer cambiar estos lugares. No puedo buscar ser tu amiga si sé que no dejo de pensar en vos un segundo en el día, no puedo intentar que nuestro amor funcione si te siento un hermano. Nunca estuve de acuerdo en eso de que las cosas están escritas, cada quien hace su destino, pero aún así hay cosas que no vamos a poder cambiar. Los sentimientos hacia las personas aparecen solos, sin ser llamados u organizados según lo esperemos. 
Algo así, paz.

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