20 nov 2012

 Mirando la diferencia que hay en la cantidad de entradas de los tres años me agarró algo así como melancolía. O lástima de mi propio blog, que bajonero.
 Y nada, me dieron ganas de volver a escribir como antes, sin tener idea de lo que iba a decir. Simplemente dejar que las palabras surjan, fluyan, o como quieran llamarlo, me da igual, les da igual, es así.
 Santiaguito nos dice hoy que jura que aprendió algo de la vida y es que no hay peor error que idealizar. Y considero que tiene toda la razón. Cada vez que idealizamos estamos creando una persona antes de conocerla, y casi siempre, para bien o para mal nos equivocamos. Por qué perdernos la oportunidad de conocer a alguien en el tiempo necesario? y no querer saber lo que piensa, cree o hace, incluso antes de escucharlo hablar.
 Algo así, ya sabemos que entre mi mente y mis manos hay pequeñas desconexiones que no permiten que logre escribir exactamente lo que pienso, pero eso ya lo dije muchas veces, ya fue.
 Cuando todo está saliendo como esperas, sea o no lo que quieras, aparece algo que consciente o inconscientemente te cambia los planes, te trae recuerdos, o te demuestra que el presente de alguien más está totalmente ligado a tu existencia y eso te parte en dos ya que no podes solucionar la vida del resto del mundo, pero sabes que sos responsable de que eso esté pasando y no lo evitaste. Y ni siquiera vos sabes si en el fondo era o no lo que esperabas. Pero las cosas pasan así, en algún momento quizás hayas sido o vayas a ser la /el que esté en esa situación. Y nadie va a venir a solucionarte la vida, de eso estamos seguros, pero aún así la culpa o al menos el sentimiento incómodo de no dejar en paz a alguien, a pesar de que no sea lo que queremos, te come la cabeza un rato por día.
 Y así sigue la vida, entre contradicciones propias de una mente enroscada, entre comentarios inoportunos o entre enojos innecesarios, no? Entre momentos felices y otros totalmente dignos de dormir durante semanas, aunque duren poco. Entre ganas de comerte el mundo y, días y días sin hacer nada. Y sentís que las cosas te pasan sólo a vos. Pero no, ni las buenas ni las malas, ya todo está inventado, todos los dolores fueron sentidos, todos los sentimientos fueron demostrados o guardados, así que demás está decirte que no estás solo, que no sos el único al que le pasa, así que mejor no dramatizar. El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos.. Na, falta mucho para eso, la vida está buena, hay que saber llevarla y ponerle pilas. (A veces, cuando hay que dormir, hay que dormir, no exageremos tanto). Y leer, leer mucho. Creo que es una de las cosas que más nos ayuda a ponerle onda a todo, o por lo menos a soñar un poco más, o a encontrar alguna razón que antes no teníamos. Tengan un hijo, planten un árbol, escriban un libro y después recorran el mundo y ya fue, buena vida, sean felices.

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