4 nov 2016

Conectar

Saludar
al alma del mundo.
Saturarla
de colores,
de amores,
de respiraciones
conectadas.
De frutas,
de ensalada,
de palabras
que resuman
sentimientos.
Y sentires
que se vayan
con el viento.
De trabajo
apasionado,
y de tormentas.
De lluvia
que te encuentre
en una carpa.
De la sorpresa
en nuevas miradas.
De tus pies
pisando el pasto,
verde
como el árbol
más alto
y más lleno
de pájaros
que viste.
Conectate
con el alma
del mundo,
que esos pájaros
te vuelen.
Lleven tu alma
hasta ella
y te la devuelvan,
cargada de vos,
de azul,  de violeta.
De sol, de calor
de ruido a mar
adentro de un caracol
que gira, en ronda
por siete oídos,
que antes  vibraron
abarrotados de música
que alguien creó
para volverse eterno
y ya vivió un siglo.
Vibra vos
con el alma del mundo.
Con tus ojos profundos
y tu piel de cartón.
Engranate
en un abrazo perfecto,
que cura todos los males
si se siente de a dos.
Rodeate
del alma del mundo
háganse uno,
sentilo infinito,
sentí lo infinito.
Movete en círculos
con el espiral
de tierra
que trajo la primavera.
Y entró
por la ventana
a buscarte.
Volvete
atardecer, cada día,
para amanecer
una vez más
después de cada noche..
cada vez más persona,
cada vez más cielo.
cada vez más agua.


(pero tengo un secreto,
un poco triste, tal vez.
Al alma del mundo
no le gusta
Tinelli)


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