22 ene 2017

un mundo sin violeta

Una noche de mar
y de luna naranja.
De naturaleza ardiendo
y camarones suicidas.
Dejame transformarme
en humo violeta.
No te cuesta nada.
Quiero gustarte
como a mí, el atardecer.
Darte calambres
en las costillas,
de los que siempre
se quieren más.
Saltemos al fuego
como ellos,
buscando calor.
Rompamos todos los finales.
Si la espuma nos sonríe,
¿Qué más podemos hacer?
No me hables más
de cosas bonitas.
Amemos como esos
que no pueden amar.
Porque existe la razón
no pudimos todavía
lograr la pasión plena.
Para eso,
desaparecé en mi abrazo.
Desaparezcamos.
y después, vemos.

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