Me mirabas
y te quedabas viendo
mientras me movía
no importaba haciendo qué
podía sentir
que sea lo que sea
que hiciera
estabas ahí,
observando
con amor en los ojos.
Y ese amor era tanto
que terminé
viéndome a mi misma
de la misma manera.
Y vos terminaste
por entender que el mundo
sigue girando
aún sin mi amor.
Qué relativo el paso del tiempo.
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