Y hoy que solo habitas
la boca de mi estómago,
en lugar de la mía,
sigo esperando
una señal.
Una bocanada de oxígeno,
un poco de piel
de repuesto.
Por favor,
tramitame un guardarrail
que esta vez no imagino
de qué manera
no derrapar.
Pero
¡qué costumbre la tuya!
esa de los lugares
irremediablemente incómodos
¿no podías
mudarte a otro,
esta maldita noche,
que no fuese mi garganta?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
-
►
2022
(11)
- ► septiembre (1)
-
▼
2020
(15)
- ► septiembre (1)
-
►
2016
(50)
- ► septiembre (2)
-
►
2015
(40)
- ► septiembre (3)
-
►
2014
(42)
- ► septiembre (3)
-
►
2012
(72)
- ► septiembre (5)
-
►
2011
(252)
- ► septiembre (6)
No hay comentarios:
Publicar un comentario