Hoy fui a la escuela, volví y dormí. Me levanté pensando en cosas que no vienen al caso, y que no debería pensar, pero no vamos a estar arrepintiéndonos de cosas que ni siquiera tienen sentido. Me bañé, cambié y me fui a caminar. Me senté en una plaza, con música y un poco de sol, que ya estaba empezando a irse. Cuando salí de mi casa y empecé a caminar, no me sentía del todo bien, el vacío estaba otra vez, pero fue pasando el tiempo y volví a reírme sola, como suele pasar.
Suena dramático y hasta me parece carente de sentido, pero me senté en esa plaza (además de recordar los momentos que ya viví en ese lugar) a esperar (exagerando la situación) que pasara algo, a esperar que algo me dijera que tenía sentido estar viva, estar donde estaba, que estoy en mi lugar en el mundo. No pasó nada de lo que esperaba. Encontré algunas miradas, algunas sonrisas. Algún idiota que cree que por hacerse el lindo vas a dirigirle la palabra. Vi a abuelos caminando de la mano y riendo. A personas limpiando sus veredas. En fin, vi cosas que alegran, otras que no tanto. No pensaba en nada mientras estaba sentada en ese banco en el que alguna vez reía diciendo que las ramas de los árboles siempre forman una Y, aunque creo que ni siquiera estaba muy consciente de lo que decía, creo que en ese momento en serio no me importaba que pensar.. Estaba en un grado de felicidad que no siempre se logra vivir. En todo este tiempo, tal vez haya vuelto a vivirlo y no le esté dando mucha importancia al resto de los momentos. Esa es otra de las cosas que suele pasarme cuando me cuelgo mucho con algo. Creo que ya me fui por las ramas, otra vez. El resumen de todo esto es que, como ya dije, fue un buen día. Y no sé si esté o no en mi lugar en el mundo, pero también pienso que no es algo que esté predicho en ningún libro. También se puede pensar que el lugar en el mundo lo elegimos nosotros, estoy segura de que sea así, pero el sentido de la frase es diferente. Basta.

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