21 mar 2011

Situación: quería llegar a mi casa para hacer que la ropa vuele y mi papá dobló como para ir a la casa de mi abuela.. Fueron unos segundos en los que me resigné a cagarme de calor un rato más, porque mi cerebro quería decirle que vengamos para acá, pero mi boca no respondía, pero se dio cuenta de que se había equivocado y vinimos.
Moraleja o conclusión: sigo dejando que las cosas pasen, a pesar de no quererlo.. Siempre todo se arregla para hacerme feliz, jajajaja, algo hace que todo salga como lo espero. Ok, no siempre es así. Pero bueno, hoy la insignificante situación me lo demostró, gran parte de las cosas que deseamos pasan. Ángeles y relojes.

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